lunes 19 de octubre de 2009

la ley de los tercios


Nunca estudié fotografía, aprendo de ellos que saben un poco y me guían y me critican y me analizan y me cachetean y, a veces, también me felicitan.

Digo que saco fotos porque toda la vida me dediqué a mirar sin participar demasiado de lo que veía y un día me di con que mi memoria no era infinita y estaba perdiendo retratos. Digo que saco fotos porque me parece una forma más participativa y menos egoísta de mirar, porque me permite compartirlo. También saco fotos porque me ayuda a tomar distancia de lo que pasa, a reflexionarlo y a reflexionarme, a desnaturalizarme. Saco fotos porque es para mí una forma de proyectarme hacia afuera, una catarsis que gozo.

Saco esta foto porque una vez mi amigo Lucio me quiso enseñar de composición y me explicó de las líneas invisibles que iban a ayudarme a plasmar mis ideas con mayor facilidad. El domingo pasado vi las líneas bastante claras y no tuve muchas opciones, así que retraté y después sobresignifiqué el contenido. Podría haber elegido que los árboles terminaran fuera de cuadro, pero no. Las tres líneas llegan hasta un punto y se cortan, y las tres líneas vienen relativamente desnudas y los troncos están bastante secos por la sequía.

Mi optimismo quiere verlos tupiditos, como a los árboles más bajos, y quiere verlos infantilmente infinitos. Parece que por ahora no se puede, pero no abandono las esperanzas.

Digo que sacar fotos es también una herramienta para el cambio en la visión de realidades y en la construcción de los mundos posibles. A mí me gusta abrir puertas, dibujar ventanas, regar enredaderas a ver cuán alto llegan, delirar un poco con las palabras y cada tanto pincharte y pincharme a ver si todavía seguimos reaccionando.

Tomalo como una invitación, pero, y por sobre todo, como una incitación.

jueves 3 de septiembre de 2009

Con molde y apellido, por favor



En el principio todo fue polvo. Después vino la mano.

La mano está llena de harina en la que se sumergió previamente para dar forma a la masa que ahora ayuda a reformar en círculos. Son círculos cerrados, más o menos formados. Algunos van a parecer medias lunas, otros ya son lunas llenas. Ausentes los cuartos menguantes, qué decir de los crecientes. Por esta vez.

Lo lindo de la masa es que se le puede dar la forma que uno quiere. Yo caigo en un molde que parece siempre el mismo pero que me empeño en llamar con formas diferentes. Hoy tocaron lunas que, quizás si hubiera pasado mañana, bien podrían haber sido soles. Pero son lunas (a fin de cuentas, hoy es hoy y mañana es mañana) y he decidido incluírles los cráteres para jugar a que como al hombre de la luna en cada bocado.

[Siempre creí que en la luna vivían el principito y su rosa. También pensaba que yo venía  de saturno, pero todavía no me animé a moldear círculos anillados. La superposición de figuras tan similares alguna vez me supo aterradora, ya no. Pero esos son otros retratos pidiendo su propio espacio.]

La masa no se amasa a sí misma. Es ser un inanimado que se deja hacer. Su estado, tan pasivo en este mundo, me recuerda a tanta gente... me recuerda a mí en momentos en que no fui porque me inanimé. Siempre es más cómodo adoptar actitud inerte y dejarse moldear, claro que al precio de sacrificar la misma y propia existencia. Sí, ya sé que es exagerado, pero tengo la sensación de que si no exagero a veces pierdo la noción de lo que digo.

Por eso hoy soy yo quien elige portar la copa y dar forma, pero forma de lunas y soles, y solo a masas inanimadas. La mano sostiene la copa que forma figuras circulares. Quizás sea hora de empezar a entrelazar unidades.

viernes 14 de agosto de 2009

De una incomprensión irresoluta

La paloma se enfrenta a un obstáculo: debe subir a las tablas. Quiere ver de frente a la cámara. Su paso, desde nuestro punto de mira, parece dirigirse hacia ella inequívocamente, pero -porque si no hubiera conflicto no habría relato- ella nunca fue buena para lanzarse (ni hacia arriba, ni a las tablas).


Resulta que, para colmo de sus males, es el primer cuadro en que se figura a sí misma en su mismidad, osea sola. Quedó protagonista y centro, pero se siente descentrada. Busca una explicación y un espacio.

Pide tiempo muerto.

Si nos fijamos en detalle, se mueve de la luz hacia la sombra y para llegar a la cámara debe tocar madera (casualidad o superstición). Sabemos que es ágil, flexible y adaptable, pero a quién no le cuesta encontrarse en una nueva situación.

Denle un tiempo muerto.

lunes 27 de julio de 2009

Llueve

Abro los ojos, veo por la rendija de la ventana. Este es un día agradable, no hace ni tanto sol ni tanta nube. Es un día que ya sabemos que va a estar lindo para ir a pasear.

Entonces, el remoloneo es breve y el optimismo crece. El desayuno se hace rápido y una se marcha a ver mundo, que para eso vine hasta acá.

Hoy abrí los ojos y vi gotas diagonales caer con violencia. El remoloneo se extendió más de una hora y media, el desayuno me llevó otra entera. Cuando parecía que el mundo iba poniéndose en condiciones para recibirme, fui a acondicionarme yo. Volví a los cinco minutos y resultó que la oblicuidad y la violencia de los ahora goterones había incrementado.

Ahora espero un futuro incierto. No debería, no es ni el momento ni el lugar. Es lo que hay.
Mientras tanto, abro ventanas nuevas y espío por otras rendijas en busca de amenidad.

miércoles 1 de julio de 2009

Una imagen sin mil palabras

"Este perro es la hostia, tío"


Y por qué yo quiero una pileta cuando tengo la inmensidad del Atlántico ante mí?


miércoles 24 de junio de 2009

Del género y la incomprensión 2

Ella transita por las líneas paralelas y curvas que un día se volvieron un poco circulares, sin principios ni llegadas.

Él la sigue mirando ir y volver, andar a campo traviesa, tropezarse una y otra vez con la misma piedra con plena intención.
Ella perdió el registro de lo que alguna vez fue él para ella. Va y viene, y se tropieza con cierta frecuencia con piedras y fisuras que le suenan conocidas, a veces lo nota en la distancia, pero decide acercarse igual, y cuando se da cuenta ya es demasiado tarde. Ella no lo recuerda del todo, pero sabe que no lo quiere de vuelta, no en el mismo lugar de siempre.
Él sigue firme. No emite palabra, sus oídos tampoco acusan recibo. Cree que si permanece en el mismo lugar, ella alguna vez volverá a pasar por ahí y todo volverá a ser como antes.
Ella sabe -con una certeza que parece apabulladoramente absoluta- de algunos de los caminos por los que ya nunca más transitará.

miércoles 17 de junio de 2009

ETXERA! - De vuelta a casa

Etxera significa "de vuelta a casa" en vasco (euskera).

Aquí estoy yo, nadie tuvo que traerme, vine por mi cuenta. Tuve suerte.

Otros no la tienen. Se los llevan lejos sin haberles preguntado, a veces sin siquiera avisarles a ellos o a sus familias. Sí, sigue pasando. Los desparraman por ahí (Francia y España), los dejan incomunicados y pocos saben de esto. Las razones no siempre son claras, a veces ni existen. Pero no importa, la ley ampara a unos y no a otros.

Después no es fácil volver. Te tienen que soltar y tenés que tener cuidado de que no te vuelvan a atrapar. Eso en el mejor de los casos.

Y tan pocos lo saben.

Una vez más pregunto al vacío: Qué hay de las vidas en juego? Dónde quedaron los derechos humanos? Por qué siempre una doble moral?

viernes 12 de junio de 2009

De gratitudes y gratuidades

Pido disculpas por la ausencia? No. La menciono y es suficiente. He estado mirando y retratando, pero de otro modo. Hice de este un año visual, algo de eso puede verse por aquí. Me tomé una tregua de otras formas de escritura, quizás sea tiempo de volver. Es suficiente.


A aquel que esté interesado puedo comentarle en pocas palabras que mi Rosas cayó por su propio peso, que siempre nos controló a los subversivos y que yo terminé viviendo en un exilio cercano, retornando eventualmente en busca de una muda de ropa a un espacio del que nunca llegué a apropiarme. Una vez más caí víctima y cómplice de mis propias trampas mentales, sonrío sin remordimientos.

Mi recorrido me lleva a un territorio cultural muy distinto. Aquí no hay lugar para próceres, ni se aceptan nuevas guerras civiles. Se vive la chabacanería. La imagen me muestra en un día de humor fácil, sin sutilezas. Llegué al verano y el calor nunca fue aliado de mis rebusques. Mala suerte, pero por elección propia.

Readaptarme a mí es la tarea.

domingo 8 de marzo de 2009

Mediaciones personales

Llegué a la habitación y lo puse en la cabecera. Figura ilustre que marcó la historia y la memoria de mi patria en un siglo que no viví sino a través de ficciones históricas y noveladas. Institucionalizarlo como criatura al mando fue parte mi proceso de apropiación del espacio. Sin embargo, mi perversión se hace presente. Una vez más hago lugar en el podio para una figura cuyo mérito es indiscutible, pero de cuyo accionar me han sido enseñadas consecuencias lamentables (Véase: Tito, Nehru, Franklin...). 


Afrontémoslo: tengo una fuerte tendencia a desligarme de lo que sucede a mi alrededor. Voy por la vida, feliz y campante, creando personajes a los que otorgo un protagonismo esencialmente ineludible. Ellos están ahí para hacerse cargo de mí, a través de mis escritos, claro. 

Ahora, el factor mediático. La explicación ocurrente implica una serie de disquisiciones enrevesadas acerca de la presencia de medias en distintos tonos de gris, colgando sobre una percha morada, atravesando un ángulo inferior del prócer que, y no es un detalle menor, se encuentra grabado en una copia fiel de un billete de $20. Las medias están goteando. La lectura metafórica indica que el cielo está cargadito y violento, que las nubes pesadas inician su descarga delante de un fondo prístino en el que destaca la imagen, ya empañada, del héroe. Mis ganas piden que el billete se venga abajo, no importa cómo. 
El factor realidad, telón de fondo de toda interpretación, indica que las medias se secan al aire de la calefacción, tras salir de la lavandería y que la cinta de papel con la que el billete está fijado a la pared es de buena calidad.

Datos de último momento: la autora se ha aliado a dos personajes, prestos a ser presentados pronto, con claros fines de disidencia y rebelión. Saludos, camaradas. Los mantendremos al tanto de los avances y retrocesos. 

jueves 26 de febrero de 2009

Del género y la incomprensión

Fuera de campo están los otros pájaros. Parecen cuervos, yo los he visto. Vuelan en redondo y graznan, igual que en las películas de territorios a los que solo llegamos gracias a una lente que media entre espectador y espectáculo. 


Dentro del campo han quedado ellos. Ella está a un escalón de cruzar la meta imaginaria. Él, solitario, alienta desde una tribuna igualmente imaginaria. Ella se para en seco, giro de 45° a la derecha: No llegamos, yo me quedo acá. Nótese el uso de la primer persona del plural que ella ha adoptado para ubicarse. Primera persona plural que los incluye a ambos, a ella y a él. Primera persona del plural que se pierde en la segunda cláusula de la oración.




Dejemos que los espacios en blanco reflejen el efecto de quiebre que la autora busca conseguir.

Fuera de campo, 45° a la derecha, están los cuervos que graznan llamando la atención sobre sí mismos. Él, desde el campo, los mira porque ella los mira. Ella se pregunta por qué usó la primera persona plural. Él sigue con la mirada clavada en el grupo externo, sin entender qué es lo que ella observa con tanta insistencia. 

Ella, casi al final de la escalera, está a punto de alzar vuelo y saltarse algunas metas. 

viernes 20 de febrero de 2009

Espación de reafirmación personal

No me voy a caer. 
Aunque el camino aún no ha sido pisado, aunque no pueda divisar el final del puente, aunque es más que evidente que se trata de un espacio de transición, de un camino entre una y otra orilla, aunque las barandas estén resbalosas, aunque haya agua congelada fluyendo bajo la capa de hielo, aunque no haya huellas marcadas cuyo rastro seguir. 

No me voy a caer. 

Nótese que he hecho de este bosque mi templo y refugio, mi espacio de retiro espiritual. 

miércoles 11 de febrero de 2009

El agujero del mate



Había una vez un bosque gris. En ese bosque, como en todo bosque que  se precie de serlo, había árboles y esos árboles tenían muchas ramas. Las ramas de algunos árboles estaban vacías, era invierno. Las ramas de otros árboles estaban llenas de hojas, a pesar de que era invierno. Los árboles con ramas vacías se pusieron tristes, muy tristes, porque querían tener hojas, se preguntaron por qué no las tenían y levantaron sus copas al cielo en busca de una explicación. La respuesta se negó a aparecer (Estado: No disponible) y el cielo comenzó a engrisarse -una vez más- tras haber brindado unos minutos de celestial azul (sean válidas las redundancias).

Los árboles vacíos se preguntaron cómo alcanzar el verde, estaban muy convencidos de la necesidad de color en sus días grises. Las preguntas no cesaron de aparecer pero apenas si hubo vestigios de respuestas posibles, los árboles estaban confusos. 

Un árbol de los desnudos bajó su copa y preguntó a uno de sus pares siempreverdes: "Cómo?" El otro árbol respondió: "Tiempo, estaciones, procesos, fortalecimientos internos." 

La consigna pronto se expandió. En esos días estamos. 

jueves 5 de febrero de 2009

Entre espejos y horóscopos


El descuido y la desatención podrían ser la nota descriptiva del año que se fue. Las ganas, el impulso y la transición parecen ser los primeros tintes del que empieza. 

El 10 de agosto de 2007 di inicio a un proyecto que no sabía muy bien a dónde iba a llevarme. Por esos días, un espejo inaugural me abrió sus puertas para entrar en otra dimensión. No a una desconocida, la idea era hacer lo conocido de otra forma, con otro color, darle un aire de des-naturalidad que movilizara, que me movilizara. Quería aprender a escribir de lo que veo todos los días y me pierdo, quería acercarme a mí y acercarme a los otros, acercarme otra vez a la escritura. 

Hace 20 días que estoy acá. Este espejo me abrió las puertas un par de veladas atrás, me dio la bienvenida y me condujo rumbo a otra dimensión. Esta dimensión sí me es desconocida, y he decidio reconocerla, apropiarme de ella por este medio. 

En un intento poco trágico por resistir al calamitoso año que me auspicia Ludovica ahora que me sé tigre de fuego, los invito a acompañarme en esta nueva etapa de este espacio. 

Salud y larga vida a los búfalos. 

martes 30 de diciembre de 2008

Un fin posible

Este es un post conmemorativo y nada más.

Esta es la alpargata que no usé pero que si hubiese sido mía me hubiera gustado que quede así de chatita y gastada de tanto patear camino. 

Esa del fondo es la pared que veo más vieja y más a lo lejos de lo que realmente está. Me gusta creer que va a achicarse hasta perderse, pero sé que no. 

Aquella es la ventana que cerré. Porque a veces para abrir puertas o seguir caminos es necesario cerrar otras aperturas.  

Esta de abajo es la tapia sobre la que me encuentro caminando, haciendo equilibrio como quien se sitúa al borde de un abismo y se dispone a saltar sin saber muy bien qué hay del otro lado. 

Feliz 2009! 
Atrás no es una opción posible.


viernes 21 de noviembre de 2008

Post colgado

Las cosas están tensas en la ciudad y la gente anda a punto de cortarse, pero no todos se animan y los que se animan no lo hacen (no lo hacemos) del todo. El sol de este año se vino bien violento, los rayos pegan  en el pavimento y no respetan seres vivos ni filtros solares. 


Los cables de arriba son del invierno (o quizás del otoño) pasado. La idea era que en algún momento me iban a servir para mostrar algo, o al menos para recordar algo... algo como que las cosas en invierno también estaban tensas y que no porque haga más frío o menos calor me voy a ahorrar quilombos. Si una los busca, los encuentra (lo curioso es que cada día me convenzo más de que en caso de que una no los busque, los quilombos la encuentran).

De todos modos, a pesar de lo descolgado del post, había una función de anclaje en la imagen, que se suponía que mis palabras iban a relevar: los cables están enredados, sí, pero no pelados. Están tensos, pero no al punto del cortocircuito. 
Todavía me ahorro las chispas, y me pregunto si no será en el momento en que estas salten cuando se produzca la descarga mayor y, por fin, se descongestione la tensión.

¿Algún electricista al servicio de mi comunidad?

domingo 19 de octubre de 2008

Las calles de mi barrio

 ¿De dónde venimos? ¿Por dónde nos movemos? ¿Hacia dónde vamos? Preguntas ontológicas que  remiten a debates con inicios míticos y continuaciones inabarcables. La gente últimamente los resuelve fácil: "Buscá, adentro tuyo está la razón". Otros tienen iniciativas más comunitarias y al alcance de todos. 

Es noche cerrada, venís por la Aconquija a la casa del amigo ese que vive allá ("lejos"), empezás a chequear alturas para ver dónde tenés que bajar del colectivo (o doblar con tu rodado, dependiendo de las posibilidades) y, de golpe, te encontrás con una de las últimas grandes jugadas de la municipalidad de Yerba Buena, tan a la vanguardia de los movimientos institucionales: los postes de las esquinas  se parecen más a una tabula rasa a la espera de los conocimientos por llegar que a la guía orientadora a la que esperabas aferrarte. Su azulidad bloquea entornos y confunde, siembra la duda y la reflexión. 

Sí, sí, es una idea poco práctica. Pero pensemos en el trasfondo de la propuesta: ¿se estará dando cabida a una desobjetivación de la vía pública, proponiendo que cada uno llene imaginariamente esos carteles con la ubicación que mejor lo represente desde su subjetividad? 

Pa' mi que es pura negligencia, pero, sabemos,  las verdades pueden ser tantas como autores quieran encarnarlas. 

sábado 13 de septiembre de 2008

Filtros


El extrañamiento se escapa casi siempre de dónde no esperamos que escape. El extrañamiento nos sorprende a veces, pero otras veces (y está bueno, y es válido), nosotros salimos a ver si lo sorprendemos.  


Desde hace unos días gozo a diario de extrañarme con la belleza de los lapachos de mi cuadra. Como casi todo lo que pasó este año, los lapachos llegaron antes, pero, a pesar de su destiempo, están aguantando las rarezas del clima iverno-primaveral y parecen tener toda la voluntad de estar presentes hasta el día 21 del mes. De cualquier modo, empiezo a preguntarme si seré capaz de tolerarles la ausencia. 

Los lapachitos y sus ramales me filtran. No me pierden, cada vez que los veo me siento filtrada y luego infiltrada. Confundida, trasladada, levemente desfigurada. Ahí está el extrañamiento.

La conclusión (y cómo no sacar al menos una en esta tarde de ocio): extrañamiento y filtración van de la mano. Me voy (o me sacan) del lugar cotidiano llevándome a un espacio otro, habiendo tenido que dejar parte de mis constituyentes en la puerta, para recuperarlos (o no) a la salida. 

Me gusta, me gusta mucho filtrarme, pero me resisto a la incertidumbre de no encontrar el camino de vuelta y eso, amigos, pesa. Mientras busco modos alternativos de destruir mis defensas, disfruto de las filtraciones, siempre oportunas, que encuentro entre reja y reja. 

domingo 31 de agosto de 2008

Otros lados

Este es "el otro lado" del reloj de una torre mirador de una villa cordobesa. Los "otros lados" siempre fueron un enigma para mí. A veces había paredes transparentes y yo siquiera sin poder mirar.

Llegar fue fácil: abrí la puerta, subí las escaleras y ahí estaba. Lo miré, y no, no me devolvió la mirada. Es un reloj. Irme también fue fácil: bajar las escaleras, de nuevo la puerta y otra vez a la calle a ver el lado acostumbrado. Lo curioso? El "mientras tanto" y el "después", porque ese "otro lado" me abrió otros lugares.

Enredos y bloqueos: atrás, al costado.

Mi "otro lado" se siente invadido. Soy yo entrando, encontré su puerta, entré sin golpear. Es lo mínimo que me corresponde. Ahora el proceso, a ver cómo se vive este "mientras tanto" y sin idea de cómo será el "después".

martes 15 de julio de 2008

Retrato de familia

Un saludo a mi mamá, a mi papá, a mi familia de Luján y para todos los que me conocen.

Me pasó que me encontraron sin buscarme (y sin que yo busque). Me pasó que tengo primos, sobrino, tíos y geografías nuevas.
Me pasó que las fotos del aparador de casa (fieles reproductoras de la imagen de familia que en mi cabeza se extendía) se quedaron cortas y como cortinas opacas que no me dejaron ver más allá.

Me pasó que una noche llegué a casa y me leí en un mail. Bueno, no me leí a mí, la leí a ella, que buscándose me encontró. Es que a veces la gente se pierde de vista, o es perdida (todavía no sé), para reaparecer en la generación siguiente.
Pero me pasó que ahora el aparador (chico, dadas las circunstancias) pierde el elevado rango que tenía, como guardián de imágenes estereotípicas, para pasar a encargarse sólo de las figuras locales.

Es lindo esto de ser encontrada cuando una anda patas arriba buceando en lo figurado. Es lindo bajar a la tierra y encontrarse con gente que "es como uno" (y hasta se llama igual que una) e invita a recordar y unir un pasado que por falta de piezas andaba desfigurado.

Es lindo saber que cada tanto los muebles pierden vigencia y necesitan (piden a gritos) un cambio (o, por lo menos, algún tipo de renovación).



lunes 16 de junio de 2008

Presente

En estos días me quitaron mi derecho al pasado y casi en un mismo movimiento me fue vedado mi derecho al futuro. Yo asistí genuflexamente a cada una de estas dos prohibiciones. Mi cerebro, entretanto, ya empezaba a poner en acción algún tipo de mecanismo que me preservara de perder mis recuerdos, mis sueños y mis ilusiones.
Esta mañana recordé este pequeño desliz de mis pensamientos. Me tomé cinco minutos para terminar el escudo de defensa iniciado que viene a reforzar la ilusión de mi libertad, helo aquí.

Dadas las circunstancias, me veo en la obligación de hacer uso de los valores atemporales y ahistóricos que desde pequeña me enseñaron que tenía el presente. Es así como produzco el reordenamiento de la concepción judeo-cristiana occidental del tiempo: ¿es acaso posible concebir un presente en simultáneo con otros presentes (mi pasado y mi futuro, pero vistos en otros términos), es decir siendo éste extensivo a todos los hechos que, siguiendo la linealidad cronológica del calendario, acontecieron y también a aquellos que podrían acontecer?

Mi impresión, una vez más, es genuflexa. Sin embargo, no perdamos de vista que esto es sólo así porque a mí me conviene. De momento, gozo de demandas atrasadas y de necesidades futuras que me asaltan, todas a un tiempo. Un presente siempre a punto de saciarlas, un presente siempre a punto de dejarlas partir.

miércoles 28 de mayo de 2008

Relato inconcluso sobre maderas que cruzan ventanas

Nos embarcamos en el análisis interpretativo de la imagen que en esta oportunidad nos acompaña. Vamos a imaginar la propuesta de un modo similar a la lectura de la borra de café o el test de las manchitas, o incluso la humedad de alguna pared, si se quiere. Confieso que la idea la robé de un semillero de neuróticos.

Dispongámonos, pues, a asignar sentidos, sin perder de vista que son MIS sentidos, que es MI ventana y son las maderitas de MI persiana las que reposan del otro lado de MIS rejas, con lo cual es poco probable que esto vaya a serles útil si es que acaso no anduvieran en la búsqueda del ocio o quizás me conocieran.

Hubo un tiempo en que en el espacio que va entre la reja y la ventana nos encontramos con Tito, protegido de mí, protegido del exterior. Hubo un tiempo en que el vidrio estaba cerrado y yo estaba más acá. Hubo un tiempo posterior que fue cuando las maderitas empezaron a desprenderse de su soporte (la persiana), escapando de la protección del parasol, para quedar expuestas, y así como partes fragmentadas de un todo, ante cualquier tipo de inclemencia climática o humana.
Sin embargo, en ese tiempo, que es el hoy, notamos (noto) la presencia de una maderita fuera de ese más allá que delimita la reja. Hay fragmentos que todavía no se animan a la exposición y prefieren la comodidad de la sombra. De ellos no reniego, los acompaño (ME acompaño) en su proceso.

Así, en esta imagen que va de la oscuridad a la luminosidad, me identifico. Así, como en la humedad de las paredes es posible ver fantasmas y en las borras de café mujeres ahorcadas y en las manchitas, sangre, sangre y más sangre, aquí hay estructuras que se cruzan y fronteras que se diluyen...

miércoles 7 de mayo de 2008

Vulnerome

Este es el otoño que ya está aquí. Estos son los pétalos que ya no están pero que sabemos que estuvieron, dejaron su huella.
Este es el día del trabajo (o del trabajador?) en el que todos comieron y yo también, todos caminaron y yo también, todos hablaron y se escucharon y yo también.
Este es el retrato del 1º de mayo de 2008, día en que me declaro oficialmente desarmada, vulnerable, lista para ser atacada y/o devorada. Yo participé y me sentí participada.

Para regocijo del público lector, sépase que durante la primer jornada de mi vulnerabilidad oficial, mi organismo se sintió violado por la presencia de un resfrío poco habitual: mi nariz se deshidrató. No obstante, salí al ruedo nocturno y fui al encuentro de un Rosal (con bastantes más pétalos que el de la imagen), lástima que en el camino de vuelta me clavé una espina congelada que significó la usurpación doble (pero buscada) de mi salud.

Tras un fin de semana bastante mocoso, os saludo nuevamente. En adelante, sabremos disfrutar de jornadas de sol apacibles o de tardes al calor del hogar. Yo sé que sí.

domingo 27 de abril de 2008

Acerca de la prosperidad


Como un clavo a punto de encallarse en el paisaje (permítaseme el uso de lo figurado). Qué ganas de ser viruta de madera y que me arranquen. Dejarme arrancar del tronco, todo un desafío en estos días. O me clavo o me arrancan (son excluyentes?) Y el fuera de foco? Es el fondo que viene cuando termina la madera que es larga y va para arriba, recta hacia arriba, siempre hacia arriba hasta terminar en dos clavos iguales a los del frente, pero distintos porque unos están arriba y estos están abajo (a un paso de saltar aún más alto, para enclavarse, como ya dije).

Y pienso el por qué del clavar de los clavos: Para unir, pero también para hacer doler. Para juntar, pero también para perforar. Para prosperar (porque no olvidemos que la unión hace la fuerza), pero también para marcar.
Será acaso posible la prosperidad sin marcar o ser marcados? No lo creo, no lo veo, y sin embargo tampoco lo niego.

A punto de una nueva escritura parentética me recrimino la falta de claridad, pero no sólo la de la escritura, sino también la de las ideas. Mis ideas se asemejan (en estos días) más al fondo (fuera de foco) que a un primer plano. Por lo visto (y siguiendo con la analogía), mis ideas están a punto de dejarse clavar, que, según ha dejado ver mi lógica, es una de las formas de marcar (y prosperar?).

lunes 21 de abril de 2008

Una poesía con huellas digitales - IV Marcha de la Cultura Popular

La calle era una fiesta.

Ayer, domingo 20 de abril, se llevó a cabo la IV Marcha de la Cultura Popular, organizada por el grupo Tucumán Danza, en colaboración con alrededor de 16 agrupaciones que llevan adelante actividades culturales independientes.

El recorrido de la marcha, de una plaza hacia otra, es de 9 cuadras, pero comenzó a las 18 y no sabría acertar la hora de su fin. Es que la marcha, es más que eso: son cantos, bailes, poesías, murgas, sayas, payasos, bombos, sikus, estrellitas (sí, de esas con las que jugábamos en Navidad), tango, folclore, y más.

Fue también la bandera argentina que corría de un extremo a otro para cubrir los bocinazos impacientes de los autos ante los cortes de los marchistas. Fue también cruzar una iglesia y observar sus puertas cerrarse al paso de la cultura popular, vaya acto simbólico... no sea cosa que su rito sagrado se viera interrumpido o siquiera alterado.

Además, la marcha es gente. Sí, es mucha gente activa que abrió los ojos para pasar un domingo distinto. Salieron a jugar. Es gente que llevó su instrumento, es gente que llevó alegría, es gente que chifló, es gente que cantó, es gente que bailó, es gente que se entregó a la pista...

Qué bueno haber estado ahí. Desde aquí, mi pequeño homenaje.


domingo 13 de abril de 2008

Migajas de pan

El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Electricidad, divino tesoro.
Coherencia y cohesión en lo reciéntemente enunciado? Sí. Analicemos por analogía, ya que lo dicho se presta al juego.

Propongo que pensemos en las necesidades creadas que la vida cómoda y burguesa que algunos llevamos "acarrea" consigo. Propongo que reconsideremos nuestra existencia a un lado de lujos como internet, como el agua corriente, como una cama con elástico y un par de medias y bufanda para cubrirnos del frío.
Pienso, también, en lo despreocupados que vamos por ahí dejando sobras, tirando migas, abriendo canillas y dejando el agua correr. Usamos una hoja tras otra, igual son borradores.

Vamos, que los recursos no se agotan! Vamos, que cada vez necesitamos más y aportamos menos (y hablo de la mayoría, pero no de todos).

Hablo, en fin, de reconsiderar cada una de nuestras prácticas rutinarias y reflexionar sobre nuestros modos de vida.

El día martes José y yo fuimos a desayunar. José no pudo tomar su café con leche. Él tomó te y yo también tomé te. Comimos tostadas y medialunas. Sucedió porque no había luz, José se puso de mal humor y terminó por comprarse un colchón (¿? - asociación ilógica aportada por la autora).

sábado 5 de abril de 2008

Guía(me)

La que me antecede es una flecha, en caso de que alguien lo haya dudado. Dónde irá? E incluso antes, de dónde saldrá?
Yo? Salgo a buscar unas cosas y encuentro otras, cómo puede ser? Camino buscando basura, recuerdo de pronto un flechazo y me siento perdida. Cómo puedo recordar un flechazo que nunca sentí? No importa, lo importante es que me olvidé y pasé a las flechas, porque era lo que estaba viendo (y así de poco abstracto es mi pensamiento).

Es que una tarde, en el diván, indagaba mi infancia no retornable (a veces por suerte, otras no tanto) y no veía más que burbujas de esas que hacemos con detergente y agua para después reventar (plop, plop) Y así, ahí dentro no lo encontré (qué será, qué será) . Pero vi en el cielorraso la marca de un cable que llegaba hasta un ángulo y ahí estaba mi guía. Mi punto de fuga, mi escape. Y encontré una herramienta nueva.

Ahora que en todas las habitaciones rectangulares hay al menos cuatro flechas que indican cuatro posibles realidades alternativas. Y nosotros, por lo general, quedándonos en el "encerrado entre cuatro paredes". Cómo nos gusta negarle espacio a la creatividad y a la imaginación.

Estoy aprendiendo a intentar mientras llega algún guía que me saque a pasear. Hoy no espero que me abran la puerta para ir a jugar. Sucede que aún no sé coser ni sé bordar.

domingo 23 de marzo de 2008

Pascuas de resurrección

Qué fue primero, el huevo o la gallina?

Almuerzo dominical: Muslo y pata. Muslo y pata. Muslo y pata. Muslo y pata. Por cuatro. Cuatro bolsas con cuatro piezas de pollo cada una. Hongos deshidratados, zanahorias. Juguito.

Si nos cortan las piernas ya no corremos. Tampoco volamos, por muy aves que hayamos nacido. Una mano corta la grasa y entre todos podemos hacerlo juntos. O era que las manos se lavaban las unas a las otras?

Quise comer huevitos, pero los pollos resultaron más accesibles. Y cómo? Como siempre, las causas son múltiples, los factores que convergen, variados. No los analizaremos. Aunque confieso que tuve la intención.

Este pollo se nos vino encima, y fue más barato que el huevo y que la gallina (también que las vacas). Ahora creo comprender que, antes de caer en disquisiciones filosóficas de irresolución laberíntica, los enigmas existenciales deberían resolverse haciendo uso del sentido práctico (y) social.

Antes que las respuestas, han de cambiarse los focos de las preguntas. Y es que, aunque desconozcamos el momento de su llegada, sabemos que hoy el pollo fue primero (de la góndola al carro, y de allí al paladar).

jueves 20 de marzo de 2008

Verde que te quiero ver

Antes que nada, esto es una avenida. Después, es todo lo que cruza por la mente del observador. Esto ambién soy yo, que quedé del otro lado pero estoy dentro mientras aprendo a jugar con las herramientas de la cámara (sin photoshop o similares aún).

Y aunque ya empiezo a sentir un poco gastado el discurso del optimismo que vengo vomitando últimamente, seguiré hasta que mis vísceras se desentrañen. Pero esta vez sale sin demasiado adorno: verde --> esperanza, platabanda --> larga y centrada --> no deja ver el final, rayitos entre nubes --> no pueden ser otra cosa que buenaventura. Mientras, alrededor los otros van y vienen a distintas velocidades.

Invito a los interesados, recorremos el camino?

viernes 14 de marzo de 2008

Acordes de Babel

Y qué pasa si un día lo logramos?

Yo hacía bastante que no me encontraba de golpe y porrazo con cuerdas. Primero vi la imagen y era un cielo al que intentaban atrapar entre cables. Querían apresarlo, ahorcarlo hasta concluir en degollarlo, si es que acaso esto fuera posible. Iba a escribir acerca de la falta de libertad y la opresión y la represión y la depresión y la decepción y... una vez más, pero no.

Es que después me figuré la imagen como un encordado. Un cielo cableado que se volvía en instrumento al alcance de todos. Porque claro, no era cuestión de esperar a musas inspiradoras o poderes divinos que desde arriba ejecutasen música celestial para nuestros oídos, sino de poner una escalera tras otra hasta alcanzar la postura cómoda que permitiera la interpretación y posibilitara, incluso, la creación.

Ahora me represento los cablecitos como una cima babélica. Inalcanzable? No. Desafiante? Sí. Palpable? En extremo.

Sin llegar a electrocutarnos, yo quiero que escuchemos los acordes terrenales de Babel. A ver qué pasa.

viernes 7 de marzo de 2008

Estructuras sociales

He aquí, hermanos, la maravilla del ingenio humano. Contemplad.

Esto es bueno, hagámoslo. Esto es hoy. Y me pregunto cuánto dinero se habrá ido en algo de tamaña envergadura y me pregunto cómo y me pregunto qué y me pregunto cuándo y me pregunto por qué.

Pase la élite universitaria a las alturas, recréese en este locus amoenus y produzca, produzca. Produzca porque su sociedad la mantiene aislada para que la sostenga, porque su sociedad reconoce que no puede consigo misma desde adentro y necesita de un exoesqueleto privilegiado preparado para llevar adelante sus asuntos particulares.

Este es el monobblock masculino de la ciudad universitaria del Parque Sierra de San Javier. Vaya un acto fallido de varios funcionarios 60 años atrás. Vayan 53 años de inactividad y abandono. Pasen los turistas curiosos, pero cuidado! No olviden el pequeño cartel que advierte sobre la inseguridad de otro modo invisible a los ojos, claro. Y yo que andaba en busca de bellezas esenciales, principitos y rosedales.

Y claro, fue una moda que no duró. Pero había que probar, sino nunca se llega a nada. Y ahora? Y ahí vamos. Y ahí quedamos con una huella más que material del absurdo que nos convoca en la rutina cotidiana. Seguimos en busca de la memoria perdida, pero cuando encontramos impresiones de concreto pasamos de largo.

Algo huele mal en este ambiente, ayer me raspé dos veces con la misma rama.

lunes 3 de marzo de 2008

Entre nubes...

Caminando a la deriva no es precisamente el lugar en el que me encuentro. Estoy (estuve estos días) en el resquicio que hay entre nube y nube, ese celeste profundo que se ve a la derecha de lo brillante. Zigzagueando entre curvas grises, al costadito del brillo. Como siempre me gustó hacer.

Pasa que yo ahí veo nubes, y las nubes las veo agrietadas y si me cuelo entre nubes y grietas... sí, corro el riesgo de que la bruma me aplaste. Pero qué más da.

Da, dará todo lo que dé. Que no será otra cosa que lo que yo dé. Porque se viene cargado (o así me gusta verlo). Y habrá que ir con cuidado, porque el café fuerte puede sentar mal (pero lo malo no llega sino en el parar, y eso nadie lo piensa en voz alta).

Voy a ver si sigo viendo el sol de costado, si no me quemo demasiado, si prosigo con búsquedas y encuentros, si..., si... Voy a hacer. Salud y buena vida.

viernes 15 de febrero de 2008

El buen vecino


El día que Franklin llegó fue distinto, como todos. A decir verdad, llegamos juntos, yo desde Buenos Aires, él desde el supermercado. No podíamos llevarnos mal porque los dos entramos a un espacio hostil. La diferencia era que yo sabía qué esperar de los sujetos al mando.

Durante mi ausencia en la habitación las cosas empeoraron y la salida, claro está, fue aliarse al nuevo compañero de pinches. Así, retornamos, felizmente, al orden que tanto izquierdista había caotizado.

Frankie, para los amigos, dice haber sido un gran estadista del siglo XX. Cuenta que ganó no sé cuántas elecciones y que sacó adelante a todo un país después de una gran depresión. Yo no tengo motivos para dudar de su verdad puesto que en el mes que llevamos conviviendo satisfizo, con creces, mis expectativas: me regaló estantes para mi biblioteca, subvencionó un nuevo perchero para el espacio común y se encargó de concertar ciertos pactos de tolerancia mutua con nuestros queridos hostigadores de siempre.

En la actualidad, gozamos de una tranquilidad extraña, casi ajena diría. Y no es que no quiera disfrutar del presente pero algo huele mal en Dinamarca... De momento, se mantiene la actitud amiguista y, salvo que algún factor externo interfiera, el pronóstico indica tiempo a favor... al menos por las próximas semanas.

viernes 8 de febrero de 2008

Más que un baño químico

Parece haber un acuerdo explícito acerca de que los tiempos que vivimos están complicados. Las quejas salen y no saben dónde caer porque lo único que encuentran en su camino son más quejas con las que congeniar. El optimismo, el espíritu positivista, los sentimientos acerca del progreso indefinido con los que alguna vez nuestra especie supo embadurnarse han quedado perdidos en el cajón del armario de la habitación cuya locación, ante el relativismo y los múltiples puntos de vista imperantes, no todos los expertos coinciden en ubicar.

No sé si esta imagen es producto de una mente exagerada o el registro de una iniciativa innovadora. Sabrán disculpar mi léxico, pero, entre tanta mierda que abunda, un lugar de paso por el que desviarla se me antoja, cuanto menos, creativo.

Con el habitual apoyo a las ideas radicales que caracteriza a este espacio, anunciamos nuestra salida en busca de más artefactos que se propongan como vías alternativas a los atascos escatológicos que nos acechan.

lunes 4 de febrero de 2008

Espíritu combativo

En tiempos de abundancia para climátologos y geógrafos de distintas calañas, nos encontramos aquí reunidos con el firme propósito de celebrar a quien hemos dado en llamar nuestro querido subversivo, el ejemplo a seguir. Aclaramos, anticipándonos a cualquier posible confusión, que es el flaco marrón quien se erige como protagonista del retrato, con pesar de la inmensidad y la verdura de sus congéneres circundantes.

En tiempos cuya temperatura real desconocemos, en noches en que dormimos acolchados y amanecemos transpirados, cuando apenas podemos preveer el horario para sacar la ropa mojada temerosos de los no poco frecuentes chubascos que se suceden casi a diario, este cuasi-minúsculo ser se calzó los zapatos duros, avanzó hacia la vanguardia y decidió secarse.

Porque sí, dice. Porque esto así no es, machaca. Porque acá, entre soles y tormentas, suéters y musculosas, me cansé y exijo mi derecho a una sana estabilidad climática, remarca.

Consultado acerca de las actitudes que piensa tomar en las próximas estaciones, el individuo en cuestión recalcó que su plan mutará de acuerdo a las circunstancias que cada contexto provea. Su plan inicial implica la continuidad de la protesta pacífica, pero no se descarta la toma de otras medidas de emergencia.

Confiamos en que la nutrición provista por el presente caso sirva para alimentar vuestras conciencias en ocasión de las futuras decisiones que atraviesen sus días.

sábado 2 de febrero de 2008


Sé que esta imagen pertenece a la remera de alguno de mis amigos.

Sé que la obsesión de estos días es la tristeza. No la obsesión del mundo que agota sus segundos en cada tic tac, sino la mía.

Sé, también, que esta cara es de bronca. Una bronca que saca pecho (o dentadura) y abre los ojos grandes e irritados para, a través de un par de gritos, reubicar esa tristeza absurda y autocompasiva en el estante que le corresponde.

Sé que hoy veo un hueco que se parece al vacío.

Sé del tiempo, sé que el tiempo sabe de mis tiempos. Sé que nos sabemos mutuamente de arriba a abajo, a veces.

Sé, además, que esa remera tarde o temprano irá a parar a un lavarropas y entonces, quizás, tras un lavado de cara, vuelva a saberme.

Sé que todo saber es relativo y que responde a determinados intereses.

Entonces, sé que para vos yo no sé.

martes 29 de enero de 2008

Crónica


Es que los caminos secundarios tienen hambre de carros y bicicletas, y desde atrás del vidrio palpé a lo lejos la figura de un deseo sinuoso que, como es ley, aún no se consuma.
Vi de cerca los árboles. Pero no, estaban tras las rejas y entonces no pude tocarlos. Vi de cerca la lluvia. Y sí, me empapé, porque resultó que el agua mojaba. Y viajé y volví.

Fallas técnicas, yapadas, enfermedades, zapadas, soledades, patadas. Volví.
Calles de mármol, miserias, gente de centros, histerias, noches de espuma y ginebra. Volví.

Ahora se trata de ver, palpar, llegar a las arboledas de acá (incluso a riesgo de enredarme en las cortinas o de que algún vidrio haga tope en mi camino).

Ir y volver e ir. Estar.

martes 8 de enero de 2008

Retrato porteño

Tomé el bastón, me puse el gorrito para el sol y algo extraño pasó con el protector solar, siento la piel un poco seca.
Así es como el año empieza para mí, a la conquista de territorios lejanos, en un desierto de cemento donde los cardones asoman en cada balcón citadino.

La ciudad es rara: homenaje a Duchamp, exposición de Miró, la obra de Bony y los enanos de jardín en el Museo de La Ciudad. La ciudad condensa y parece que el aire se lo llevaron los veraneantes a la playa. La ciudad subió los precios y la gente se queja de sus alquileres e impuestos. La ciudad asusta: hay muhos cartelitos que piden respeto y todavía más jaulas que impiden entrada y apoyan salidas.

Hay enanos en lo alto, gobiernan. Hay enanos en lo bajo pero deben estar durmiendo... o se fueron de vacaciones. La ciudad ya no está tan buena. El museo y su colección diminuta parecen un extracto bastante acertado, a mi juicio, de lo que vamos dejando que nos quede.

¿Que nadie despierte a los niños dormidos?

lunes 31 de diciembre de 2007

Vase

Se me fue la mano con el sacapuntas. Pero si son igualitos... nah, qué van a ser iguales, más vale que empieces pensando que van a ser diferentes, aunque parecidos, sino guarda la que te espera, imaginate tener gemelos en diferido. Uy, y si fueran siameses? nah, qué van a ser siameses, eso es como lo de las realidades paralelas y nah, para eso refugiate en tus sueños. Dreamer.

Y así quedan al final? Sí, así, y a veces más gastaditos también. Y pinchan y se quiebran y se los afila y vuelven a pinchar. Duelen, a veces. Pero son moldeables, maleables, asibles... si se es cuidadoso en el trato. Brillan.

El enano a la repisa (o a la basura) y el gigante a gastarlo, que para eso se vino.

Fuime a buscar el sacapuntas, nos vemos en el escrito que viene.

viernes 21 de diciembre de 2007

Recolectas

el cementerio de la Recoleta

Azul un ala del color del cielo. Cómo (me) gusta el celeste los días de sol doliente con nubes almidonadas.

Acá, la ciudad otra. Los muertos reciben atención mejor que allá, en la ciudad propia. Todo es emulado: callecitas, rotondas y cruces, próximanete sendas peatonales y semáforos (para los no-rodados del lugar).

Alta en el cielo un águila guerrera. Nada más conchetamente turístico. Qué bonita bandera, qué bonita bandera.

No puedo ni quiero evitar la fascinación mortuoria pero, pero, pero... Apellidos, escudos, placas, flores, bustos, Iluminaciones 2 (Poesía y capitalismo). Es la que Belgrano nos diera.

Asambleas, constituciones y los novios del cadáver
Más bonita se viera, más bonita se viera si...

martes 18 de diciembre de 2007

Voy

Esta es LA puerta, aunque fuera de foco. Los escalones que quedan para alcanzarla parecen pocos, se los ve firmes. Las barandas facilitan la subida. El vidrio y la cortina permiten entrever el otro lado (o su forma aproximada-imaginada).

Restan un par de pasos, girar el picaporte y entrar.

Voy.

viernes 14 de diciembre de 2007

Oasis

Ca-ca-camino. Cuando ca-ca-camino lo hago siempre por la misma vereda, la de la sombra. Esta no es mi vereda, este no es mi canal.

A veces cruzo porque veo algo, lo que vi no está en la imagen: un cadáver canino bajo un montículo de césped, recién cortado, con moscas revoloteando alrededor. Mi morbo egoísta no me permite publicarlo.

Después, miré más allá. Me encontré con la consecusión ad infinitum de puentecitos para un agua que no estaba, di con una sombra racionada entre puente y puente. Pensé en transpirar de árbol a árbol y ver si en algún momento se reunían y sus copas me favorecían.

Di media vuelta y volví a mi vereda. El camino me pareció monótono y el territorio conocido contaba con una serie de antecedentes seguros e incorruptibles.

Ca-ca-caminando regresé a casa, derechito y sin pérdida. Así de audaces andamos en estos días (mis compañeros de cuarto y yo).

miércoles 12 de diciembre de 2007

Respirar


Este retrato se va de las luces y termina volviendo... a las luces. Lo sé, lo viví. El camino recto, a veces, se hace lento y aburrido.

Me gustan las líneas: las paralelas, las perpendiculares, las diagonales, las curvas, las cruzadas, las unidas, las separadas, las que se ven, las que no están y también las que se fueron pero volverán (te digo que van a volver).

Tengo ganas de fugarme por un puntito de esos infinitos que hacen a las líneas y viajar. Quiero irme por curvas rectas que terminan en pico y que están lejos, lejos, lejos (me gusta la soledad, sobre todo en verano). Quiero contar las estrellas sin que los mosquitos me zumben a coro el nombre de la constelación siguiente. Quiero tener frío, mucho.

Este retrato me lleva a alguna sombra, también me devuelve. A ver si me confundo en los pixeles y me animo a un largo de ida y vuelta.

viernes 7 de diciembre de 2007

El retrato que no fue

Este es el retrato de un pájaro que pica un fruto seco cerca de una de las ventanas de mi cuarto aproximadamente 5 segundos después de que el pájaro decida migrar a mejor superficie.

Llegué tarde para la foto, y no sólo no salí yo, sino que tampoco el homenajeado. Justo cuando pensaba que los vientos estaban cambiando, que los radares aviares se desequilibraban y, quizás, ahora sí, sus nuevos rumbos y posturas me permitirían guardarlos en una postal menos efímera que eterna, resulta que todo sigue igual.

Así, disfruté de un roer sin dientes fugaz. Así, el no-retrato de hace una semana es el retrato de esta semana. Así, el vacío apícola de la imagen es el vuelo que desbordó y se (me) escapó.

Ahora, buscaré un volar sin alas.

martes 27 de noviembre de 2007

Política interior

"Me sobra un cactus, ¿te lo llevo mañana?" En principio, todo pareció resumirse a la siguiente certeza: Nehru es más grande y pinchudo que Tito.

Nehru es fuerte, se crió en algún lejano oeste y llegó al micromundo habitacional con voluntad de cambio. Pocas palabras y, cual buen sujeto de acción, aprieta el botón.

Políticas de reordenamiento interno se suceden una tras otra: roperos dados vuelta, escritorio vaciado y vuelto a llenar, biblioteca con cambio de polvos.
Estudio la situación, Nehru ha traído esa revolución de la que tanto se hablaba. El poder se pasea de un lado a otro de mi espacio y mi función se ha reducido a mantener a los líderes a buen riego, cada quince días.

Se rumorea que se avecina un reposicionamiento exterior. El alzamiento continuará sin voluntad expansionista pero con poca flexibilidad a políticas externas. Se explicita el llamado a la no-intervención de potencias extranjeras.
Se anuncia que el poder será reformulado, reestructurado y reentregado a quien corresponda, el gobierno provisional se asume responsable por daños y perjuicios colaterales ocasionados.

Hasta nuevo aviso, la alianza cactusiana se encuentra al mando.

viernes 23 de noviembre de 2007

Educación sentimental


Siesta de pre-verano (furiosa), yendo del estudio al living (trillado). Reconstruyamos la trayectoria del héroe.

Un sujeto (ella), se pone en pos de un objeto (la reunión familiar). Tres pruebas, un obstáculo. Prueba calificante: decidirse a salir del estudio. Prueba decisiva: no-arrepentirse en el trayecto que atraviesa el patio, cruza la cocina y gira en el comedor (dominical). Prueba glorificante: aterrizar en el living.

El patio pateó. En un stop violento, ella reconstruyó la trayectoria de otro héroe. El héroe viejo que fue (que es) ella. No pensó pruebas ni objetos, reconstruyó experiencias: lecturas, visiones, espacios (oh tierna infancia!). Causas-consecuencias (matizadas): apropiaciones, usos, re-representaciones de las páginas que una tormenta, tan furiosa como el sol que seca, mojó.

El sujeto (ella) anduvo en pos de dos objetos. Más tarde que temprano, el aterrizaje se dio (cedió).

Educación sentimental y un LP de Cantaniño.

martes 20 de noviembre de 2007

Kit

Mientras algunos hacen uso indiscriminado de piletas, clubes y aires acondicionados, otros, bajo la tiranía del papel, nos esmeramos por llegar al final del calendario con la ropa lo más transpirada posible.

Presento mi kit para produccines manuscritas 2007. Porque por fuera del teclado existe otro mundo, porque el grafito se gasta cuando afilamos puntas, porque las biromes tienen sed en los parciales y las gomas o el liquid "se borran" en pleno desastre de manchas.

Reivindico, en este retrato, a los 7 enanos de colores que me acompañaron durante el cursado, a los cachitos puntiagudos que incisivamente me instigaron a a continuar, a los personajes, fictos y reales, que entretuvieron mis prácticos y parciales y a los teóricos que se preocuparon por que no me faltara qué estudiar a lo largo del curso académico.

Por unas vacaciones filosas, por sombrillas o montañas en punta, por el descanso del afilador y el reposo de la afilada.

sábado 17 de noviembre de 2007

Sin título

Monumento a la bandera, Rosario (Argentina).


Definamos "patria". Definamos "cultura". Definamos "conservar". Definamos "respetar".

¿Desde cuándo escribir es una falta de respeto?

martes 13 de noviembre de 2007

La jaula de hiero

Este retrato oprime por todos lados. Me oprime la cámara, se oprime a sí mismo y hasta los pulmones se asquean con la sensación de claustrofobia del lugar (la opresión a la estrella no es casual pero tampoco central).

Miro el entramado de las rejas, veo los tornillos enraizados en la pared. Un vuelo más allá del paisaje circundante.

El vuelo público se corta en un barrote numerado que atraviesa transversalmente rejas más finas que se unen a otras en un sinfín de embarradas libertinas.

Dicen que el suicidio patriótico se puso de moda por ciertos monumentos argentinos. El otro día pasaba yo por uno grandecito que hay en Rosario y, previa contribución monetaria, me vi en lo alto de la jaula madre.

viernes 2 de noviembre de 2007

Vista primaveral - Llamado a la solidaridad 2

Nota inicial: para la lectura del siguiente retrato se recomienda la lectura previa de Vista invernal - Llamado a la solidaridad.

Como desde este humilde lugar me he propuesto no decepcionar ni traicionar la confianza de mi público lector, he aquí el saldo de mi deuda.

La imagen es la prototípica de la primavera: a media mañana los pajaritos cantan y la vieja se levanta después del chaparrón. Las hojas brillan más y no por excesos de edición, lo importante: las hojas están.

La gente ya no mira desde la ventana, los olores han cambiado y las alergias, ¡oh pobres sus víctimas!, florecen a un tiempo con las flores.

Esta primavera me ha sorprendido con la novedad de que soy menos alérgica a cierto tipo de pólem. Una fiesta nasal. Sin embargo, la inestabilidad climática no hace más que paspar mis fosas.

Tito, en un gesto de amable solidaridad, asegura que hará valer sus influencias, las reales y las simbólicas, en pos de mi mejoría con los consecuentes beneficios sobre el resto de la población.

A riesgo de caer en un egocentrismo desmedido, acudo a vuestra solidaridad y ruego se eleven los pedidos correspondientes en pro de la obtención de pañuelitos u otra solución posible (se aceptan de tela y de papel).

Por la igualdad de acceso y el pleno disfrute de la primavera.

martes 30 de octubre de 2007

Buscados

Estas flores llegaron al living de mi casa el día 11 de septiembre, fecha simbólica si las hay. El florero, como en escritorio de maestra, siempre con agüita limpia para recibirlas.

Abrimos las cortinas del fondo, la alfombra se extiende verde, con una que otra florecilla pululando por allí.
En la imagen no. Su color, su disposición, el decorado escenográfico y hasta la utiliería de iluminación, revelan algo que no nos es mostrado.

Del otro lado del vidrio, el pólem y las abejas; las enredaderas y las hormigas; los tarcos y los horneros. Aquello que, libre de sospechas, se espera de la estación.

Señoras y señores, la primavera ha sido robada para luego ser depositada en un frasco sin tapa, justo en el centro de la barra del living de mi casa.

Sospechosos y soplones, favor de presentarse lo antes posible en la zona del delito. Se ofrece recompensa.

viernes 26 de octubre de 2007

Una de monadas

El motín se acerca. Camuflados entre las ramas, el grupo de morenos espera la señal para lanzarse al ataque. La guerra de guerrillas se aproxima y sí, será sin cuartel.
El otro, que somos nosotros, no puede presentirlo, es que a costa de la razón perdió el instinto y la percepción.

Los titulares ya fueron escritos, sin fechas ni montos. La tinta se recalienta mientras llega el momento.
Está previsto, en la Reserva, un día, las condiciones estarán dadas para la Revolución. El grito será unánime y el choque será fuerte.

Tras su lectura colorada, el joven de la derecha diserta al vacío que, aparentemente, no ocupan sus compañeros.

Presumiblemente, ignora las causas de su futura derrota. ¿Gracias, Jean-Luc?

martes 23 de octubre de 2007

Se hizo la luz

¿Para qué sirve una lámpara si no es para iluminar?

En mi habitación hay, además de algunos de los personajes ya conocidos (Tito, Enrique), una lámpara desfocada.
La lámpara en cuestión llegó a mi casa el mismo día que el mariscal y, desde el principio, mantuvimos una relación complicada. Sabe que me fue dada, que no la elegí y, siguiendo la costumbre instaurada por los otros, se rebeló.

El primer foco que le puse, se quemó a la semana. Mala suerte. El segundo, ya de bajo consumo (siempre plegada a las causas nacionales), duró un par de meses. A cualquiera le puede pasar, vino fallado, la lámpara no tiene nada malo. El tercero, previo cambio de la marca del bajo consumo, simplemente explotó. Fiel al saber popular, decidí no tentar a mi suerte.

La lámpara se mantiene como el único objeto en mi habitación no-víctima de mi torpeza. Permanece en su rol decorativo, objeto de culto entre el portarretratos y el despertador.

La lámpara se erige, ahora lo veo, como símbolo revolucionario instituido y bien utilizado: atentados contra la lógica racionalista (e iluminista) que alguna vez pretendí establecer.

viernes 19 de octubre de 2007

Pisar o no pisar

He de informar al público lector que el exponente de la derecha ya no existe. El último ejemplar del invierno 2007 dejó de acompañarnos. Su estado de putrefacción natural se sumó a las adversidades climático-erosivas que la fueron debilitando paulatinamente. Los canes del hogar agilizaron su paso al otro lado, poniendo fin a su martirio. Fue rápido y doloroso.

La hoja tuvo una historia que no nos interesa. Si bien no la conocí sino hasta entrada en la plenitud de su vejez, por respeto, me negué a ser yo quien la hiciera crujir por última vez.

Dilemas existenciales en la infancia si los hay. Por un lado el crunch glorioso al acostarme en las camas de hojas, por el otro la imagen de cadáveres humanos pisoteados por elefantes. Un cielo de nubes ásperas no resuelto y quince años después, la sesión semanal de terapia.

Los chicos de hoy ni pisan hojas, ni hacen colchones secos. Así, su esperanza de vida (de las hojas) se alarga sin ninguna utilidad, apareciéndose como elementos extraños en los plenos verdes de la primavera.

Como todo, terminarán por naturalizarse a/en este mundo transgénico, hasta encontrar un lugar (aunque más no sea, en las fauces de las bestias salvajes).

martes 16 de octubre de 2007

Evolución - al derecho y al revés


Este cartel y yo nos encontramos hace una semana, a pesar de llevar años cruzándonos todos los días. Darwin con opción, legal, para cambio de sentidos. Me tomo las libertades.

Más que los años con muchos ceros entre los pitecus, los habilis y los sapiens, la insignificante variación numérica en los centrímetros cúbicos de la cavidad craneana de uno y otro (he ahí el salto cualitativo) y algún eslabón que se esmera en seguir jugando a las escondidas a pesar de que ya cantaron piedra libre, nunca supe demasiado de la evolución de la especie.

Desde él, se habló de determinismo genético y por si a alguien no le convencía, agregaron el determinismo social. Complementadas, explicaciones muy satisfactorias para describir el malestar de la sociedad.
Después, me enseñaron que el concepto de raza se había abolido (científicamente probado), pero yo no lo aprendí (o, por lo menos, no supe verlo representado).
Ahora, ya no se habla en términos deterministas, en cambio, existen marginación, exclusión, falta de integración, estudios poscoloniales, multiculturalismo... (y sí, estoy mezclando naranja con cebolla, pero todo cobra sentido).

Prohibido girar en U. Igual, sabemos que, todos los días pasa.

viernes 12 de octubre de 2007

Sopa de caracol



Este es un post contra la burocracia cotidiana de los vuelteros y en favor de la gente directa que, sin alejarse demasiado de sus personajes, manda sus cosas al frente.

La mayoría de la gente vive montada a escaleras de caracol. La mayoría de la gente anda buscando el último escalón, el que termina en el cielorraso. La mayoría de la gente solo piensa el modo más fácil de alcanzar esa estrella. Los descansos, donde alguna vez se jugó seguir o parar, se pierden en la respiración sin compás de quien los pasó de largo, sin siquiera mirar.

Las conchas de los caracoles de las escaleras son todas espiraladas. Las vueltas ya se venían dando, uno le entró así y... ya siguió. Adelante, siempre hacia adelante. Es que las curvas se volvieron rectas y se mandó quinta porque el camino estaba llanito. Así, se hace fácil cinturear cualquier tipo de accidente geográfico.

No me imagino vivir en un mundo de escaleras lisas, será cuestión de aguzar el ojo? Estas escaleras (mis escaleras), al principio, chocan. Pasado el shock, se revaloriza el lugar del descanso, se amplía su entorno y, cuando hay que echarse atrás, se aprende a usar el retrovisor.

Algún que otro amigo me habló del elitismo de las escaleras lisas, sostiene que no cualquiera las banca. Yo aspiro a su democratización, socialización y puesta en marcha como plan social al alcance de las masas. Mi médico me asegura que disminuyen el estrés y bajan la probabilidad de problemas cardíacos. Es que cuando vamos de frente, además de angustia y ansiedades, nos ahorramos malos entendidos.

Propongo, desde este espacio, desnaturalizar las curvas allanadas y superar los aparentes no-obstáculos de la falta de rugosidad. En cualquier caso, es obligatorio llevar prendidos los faros de posición.

martes 9 de octubre de 2007

El juego del tesoro

Lo lindo de los troncos y las raíces es que son puros matices. Cambian de aspecto, color y textura según cómo se posicione el observador. A veces los veo y pienso sus formas, me apropio de ellas y me cuento sus historias.

El otro día, no vi el final. Eso estuvo bueno. Vi las raíces subir y después bajar. El verde se hizo marrón a lo lejos y también de cerca. Se cruzaron de costado, frente y perfil.

En una de esas, pensé dejarme cruzar, mimetizarme con el juego y, como quien camina, echar un par de raíces... Por suerte, la edad me pudo y consideré más apropiado, al momento, no pasar de planta parasitaria, del tipo de las aéreas: a veces parando en los cables, otras por las ramas, pero volando y, mejor, viviendo de las ráfagas. Simpática la nena.

Igual, hay raíces y troncos y, también, tiempos y temporalidades... Digo, algunos más firmes que otros, más resistentes, flexibles, secos, rugosos. Ingredientes válidos para todo tipo de aprovisionamiento, transitoriedades vigentes según la expectativa generada.
Como siempre, los cruces los ve un observador que mira algo para alguien por algo. Yo miro los troncos, desde nunca, para encontrar.

Por la búsqueda de búsquedas, salud!

viernes 5 de octubre de 2007

En la trinchera


Este es el Lolo, también conocido como Bernardo y, según revelan las últimas encuestas, llamado Benedicto por los menos. En este juego de personajes ha optado por el rol de pícaro, pendenciero y renegado.

El Lolo vive más allá de la hilera doble de alambrado que delimita la frontera de mi hogar. En algún tiempo, supo estar de este lado, pero la fuerza de las circunstancias lo obligó a cruzar la línea. Para él, su forma de vida es puro altruismo. Es un alma libre, como el viento (obvio), que vaga por las calles disfrutando de experiencias asombrosas que de otro modo no podría alcanzar y, por si eso fuera poco, su función es fundamental en esta sociedad: se encarga de despertar el instinto de la solidaridad en los vecinos del barrio que debemos unir fuerzas para alimentar sus días.

Mi verdad, el Lolo es un ser egoísta y descorazonado. No sabe compartir y necesita la atención constante de los otros sobre si ...y eso de la solidaridad... término bastante optimista para referirse al chantaje puro y duro.

El Lolo, previo amparo de la memoria selectiva, se olvidó de toda una serie de factores que confluyen alrededor de un viento para que éste pueda vagar libremente. Mientras tanto, anda por ahí haciendo uso y abuso de lo que, a sus ojos, es contingente y azaroso.

Pobre Lolito...

martes 2 de octubre de 2007

Cuenta corriente

Llegan, toman una mesa, se acomodan. Piden una carta, eligen su cena, hacen cálculos, modificaciones, la encargan. Llegan la cerveza y el maní, se sirven y continúan la charla. Una está cansada, la otra deprimida y la tercera exaltada. La charla? bien, gracias.

Orden del día: anécdotas recientes, silencio incómodo, preguntas capciosas, argumentaciones esperadas (que no esperables), preguntas retóricas, cierre y abrazos. Contenido específico: la primavera, lo efímero, la actitud, el miedo, la y las distancias.

Conclusión del cierre: la flor de lapacho, entendida com LA flor de Tucumán, en su esplendor, cautiva. La flor del lapacho cae prematuramente, incluso antes de que empiece la primavera. Ellas se creyeron parte del lapacho y vieron la copa vacía. Se retiraron.

Conclusión de la exaltada (poscierre): a veces la primavera se transforma en EL sueldo del mes que viene, ése que ya llega, ése que se espera. Para ir tirando, mientras tanto, se saca algún que otro adelanto. Primero de mes y la cuenta corriente marca 0, otra vez.

viernes 28 de septiembre de 2007

Ubi sunt - contra el silencio


"Somos disidentes de la puta corrupción"



Historia, memoria, olvido, murmullos que no son silencio. Por dónde nos lleva el tour histórico de la institución oficial? Qué sentidos dispara el silencio de unos? Qué logramos con el barullo de otros?

Historias que se superponen a la historia que nos dieron envuelta en celofán. Historias que copan los espacios que les fueron quitados. Historias que gritan PRESENTE! todos los martes en la plaza (que es más nuestra que de ellos, aunque quieran convencernos de lo contrario). Historias que la "opinión pública" ya no trata porque la "opinión publicada" encontró un producto más maleable, envolvible, vendible. Historias que están porque las vemos ahí y las vivimos aquí.

Un año por Julio, tantos más por otros.

martes 25 de septiembre de 2007

Buenas intenciones

Este es Enrique, vive colgado de la ventana de mi habitación y hace poco le puse una coyita-prendedor de Bolivia para que se sienta un poco más "autóctono".

Enrique es un inmigrante ilegal de origen español, dice que se metió en mi bolso cuando volví del viejo mundo porque está intentando equilibrar los movimientos migratorios. Es conciente de que sólo se trata de una utopía, así que mientras espera la llegada de más de sus compatriotas, en un intento por equilibrar ciertos micromundos, se alió al Mariscal Tito.

Enrique tiene problemas, vive colgado en general y se deja se deja, por eso todo termina siendo utópico para él. La gente de por acá le explicó que con el impulso de cruzar el mundo como polizón y cada tanto poner su firma en algún manifiesto, no alcanza. Le hablaron de actitud, de acción, de producir. Enrique dice que él va..., que algún día llegará y recién ahí verá adónde.

A Enrique lo pasan los días pero él sigue pensando que los días son pasados (pisados) por él. Enrique se excusa... se cuelga... se pierde...

viernes 21 de septiembre de 2007

Arte-facto

Esta es mi cocina, es un artefacto. De ellos se dice: 1.Obra mecánica hecha según arte. 3. ...en general, cualquier objeto de cierto tamaño. 4.Carga explosiva. (RAE).

Juguemos un poco con sus sentidos... ¿qué será esto del arte (de) facto?, amplio abanico de connotaciones. ¿Qué entenderá esta gente por arte? (prefiero vivir en la duda).

Conduciéndome por analogía, concluyo en entender que los arte-factos se caracterizan por ser producidos en serie, estar disponibles para un gran número de personas y ser susceptibles de utilizarse para producciones artísticas (de éstas solo diré que implican, aunque sólo sea en potencia, cierta "carga explosiva"). Entendido así, un blog es un arte-facto, un taladro es un arte-facto, una cocina es un arte-facto.
Mecánicos en cuanto a formato prestablecido. No ya hechos "según" arte, sino pensados para arte. Del tamaño diremos que
, en este caso, es lo de menos.

Esta es mi cocina, mi artefacto preferido.

martes 18 de septiembre de 2007

Sueño-pesadilla

Cuando sea grande quiero vivir en la casa misma de mis sueños-pesadillas donde los libros me devoren sin ningún cuidado por la noche, pero estén ahí, siempre predispuestos a ser manoseados, por las mañanas.
Imagino una noche un temblor, los personajes de esos libros persiguiéndome, cual El guardián de las palabras, para encerrarme en sus mundos de lógicas fantásticas, maravillosas o realistas.

De este lado de las páginas, lucho contras las ficciones episódicas que a veces intentan invadir mis días. Pasa que ya vivieron por mí gran parte de ellos, y parece que en determinado momento de la vida, cuando uno/a crece, tiene que tornarse protagonista e imponer su propia lógica a las cosas. En esas ando.

Mientras tanto, voy revisando bibliotecas ajenas, mirando la mía de costado y durmiendo con un ojo entreabierto. No sea cuestión de perder el centro.



Saludos a la casa de la Vale (de allí esta postal) que, en breve, se recontruirá de sus propias cenizas.

viernes 14 de septiembre de 2007

Echate un polvo

Ésta es la Bascary, de tierra y transitada. Los polvos hicieron de ésa una tarde oscurecida prematuramente.
Sí, la foto está desenfocada. En realidad, la imagen parece sacada en un pueblo fantasma donde cualquier historia maravillosa podría suceder. La tierra, las altas temperaturas, la sequedad del ambiente y, supongo que también, la transpiración en que estaban bañadas mis manos, actuaron en conjunto para deleitarnos con el efecto. Da la impresión de que Tucumán se ha convertido en un Macondo cualquiera. Al menos suena interesante, aunque no por eso demasiado atractivo.

El otro día el clima nos jugó una mala pasada. Tras más de dos meses sin goterones en mi cabeza, parecía que por fin había llegado el momento: 15 minutos en lenta procesión de algo que, más que a lluvia, dejó gustillo a rocío. Gracias, tenemos otra vez con nosotros el polvo que ya andaba flotando vaya a saber en cuál de las ósferas .

Sí, se agradece la baja de temperatura de estos días. Sí, se ruega se retrace la llegada del verano. Volvemos a clamar por la existencia y predominio de las estaciones intermedias (primavera, en este caso) frente a las absolutas. Resaltamos, una vez más, la importancia de los matices y nos negamos firme y fieramente al uso de la maquinaria eléctrica para la estabilización de las temperaturas (léanse: aires acondicionados, radiadores, etc).
De este modo, con el agua de la próxima tormenta, brindaremos a la salud de la crisis energética.

martes 11 de septiembre de 2007

Interminable


Hoy es uno de esos días en que siento que el teclado de la computadora se volvió de una extensión infinita y las horas que pasé sentada frente a la pantalla se hicieron al menos tan amplias como la concepción que mi mente puede llegar a procesar de lo que las dimensiones del universo implican.
Veo las letritas borrosas y mis dedos ya ni se detienen para articularse con las órdenes que les son enviadas por el cerebro. Esto es lo más cerca que ellos se han sentido de la escritura automática, y seguramente está bastante lejos de lo que los escritores surrealistas hayan llegado a practicar.
Imagino los contornos de las letras en un baile armonioso coreografeado a lo contemporáneo, inevitablemente sus movimientos me remiten del contorsionismo (o contorsionamiento?) de los cuerpos a los curvados pliegues de mis sábanas.
Es en este preciso momento cuando tomo conciencia de que mi lugar está allá, arriba, a la derecha de la silla del escritorio, sobre el colchoncito almidonado que me espera y me cuestiono si esto que escribo no será quizás una pérdida de tiempo....
Todo suena demasiado relativo y, al tiempo que una lágrima de sueño se resiste a desprenderse de mis pestañas, tomo conciencia (por segunda vez en tan breve período) de que, con certeza, éste no es un buen momento para cuestionarme nada.
Buenas noches, buenas tardes, buenos días.

viernes 7 de septiembre de 2007

Astral

Mientras en Yerba
Buena esperamos con cierta impaciencia la apertura de alguna de las tan anunciadas cadenas de cines, recordamos al que en algún momento fuera tal y en otro, ya no lo fue.
No lo conocí en funciones, nadie nunca me dijo demasiado de él y lo único que sé con certeza puedo afirmar es que por algún motivo inexplicable para la razón lógica las letritas de fuera se mantuvieron en pie.
Entre sus actividades "recientes" (hace un par de
años que no veo sus puertas abiertas), recuerdo partidas de billar o reuniones comunales... al menos en algún punto mantuvo sus función originaria como punto de reunión social.
Su historia, las razones de su cierre o cómo funcionó en vida, todo lo cual me es plenamente desconocido, ha sido recreado por mí y para mí del modo que más me convino. Confesándolo como un acto de pleno egoísmo, no los haré partícipes de ella, si acaso les interesara conocerla... construyan la suya propia.
De momento, seguimos en la tierna espera de la llegada de la cultura pochoclera en su máxima expresión a nuestra pequeña polis.

martes 4 de septiembre de 2007

Las 7 diferencias

Camino por esta cuadra desde que el terreno de enfrente no era más que un descampado apto para el fulbito. Percibí con tranquilidad la rápida construcción y posterior venta de estas fast-houses. Desde entonces, hace unos cuantos años, ya me causaban cierta simpatía estas bonitas residencias siamesas que comparten nada más y nada menos que su columna vertebral... esperemos no precisen transplante de médula.
En un principio advertí que el arquitecto responsable debía ser de boca, después consideré la posibilidad de que fuera sueco y un tiempo más tarde se me ocurrió lo aburrido y frustrante que podría llegar a ser el vivir en alguna de esas casas: vainilla y crema del cielo, como sabores de supermercado, la diferencia está en el colorante.
Yo, de vivir ahí, hubiera hipotecado mi propiedad para comprar la otra, nada más que por el gusto de la originalidad: saberme dueña de algo que nadie más que yo tenga (o por lo menos no hacer tan evidente su no posesión).
La originalidad pasó de moda hace casi un siglo, y yo aquí, esforzándome por rememorarla. Está bueno esto de sentir nostalgia por los tiempos no vividos... siempre y cuando no se vuelva costumbre. Salud.

viernes 31 de agosto de 2007

Hay café café!

Debilidad, obsesión, manía, placer... llámenlo como gusten: difruto de tomar café y mucho, claro que siempre en cantidades medidas, todavía controlo el vicio. Situada en mi rol de buena consumidora, debo reportar que he asistido pasivamente durante los últimos meses a los aumentos de los que hemos sido víctimas en todo tipo de punto de venta. Este fenómeno me ha llevado a tomar conciencia de la heterogeneidad existente en los precios del producto de acuerdo al lugar de consumo. No es mi intención, en este post, denunciar la inflación sino hacerles llegar mi breve reflexión acerca de "puntos de distribución" de café y su costo en función del público al que tales puntos buscan o deben dirigirse.

Bar en librería del microcentro _____$5,50
Bar sobre la Plaza Independencia ___$3,25
Bar sobre la peatonal Muñecas _____$2,75
Bar de juegos tradicional sobre la 24 _$2,50
Bar de Facultad de Odontología_____$2,00
Mesa de Filosofía y Letras _________$1,25

Lo primero que salta a la luz es la amplitud existente entre los extremos. Una conclusión apresurada me lleva a postular que en cuanto uno obtiene su título sus ganancias pasan a ser lo suficientemente altas como para poder costearse un café 3 e incluso casi 4 veces más caro y no por eso más sabroso. Será que los intelectuales o aquellos que en general gustamos de la lectura tenemos fama de obtener altos ingresos?
La heterogeneidad de la breve lista de precios expuesta se debe no solo a razones de ubicación o de jerarquía de servicios sino a que estos existen en función del público que se pretende sea consumidor de ese bar o, en el caso de las facultades, del público ya dado a sus pasillos.
La diferencia que se plantea entre el de $5,50 y el de $3,25, me significa un ejemplo interesante al respecto. Entre un bar y otro no hay ni 100 metros de distancia y la ubicación, vista y servicios del segundo son, sin lugar a dudas, mucho más atractivos para el público en general que el bullicio del primero cuyas únicas ventajas son los libros al alcance de la mano y, he aquí el peso del mostrarse, el estatus / prestigio de ser visto en tal lugar con X cantidad de libros sobre la mesa o discutiendo acalordamente entre marcos gruesos y humeantes tazas.

Invito a los lectores a aportar su opinión al respecto, espero también aportes respecto a los precios y prometo incorporar más entradas en la lista.

lunes 27 de agosto de 2007

Adiós a las armas

Pasé parte del invierno lloriqueando por un pasamontañas que no me dieron. Suelo pasar gran parte de los inviernos lloriqueando por pasamontañas que nunca llegan. En cambio, tengo tres bufandas (falta la colorada que este año se tomó vacaciones) y un pañuelo. Así es como lucen hasta el día de hoy. Mañana o pasado ya no van a estar más ahí. Cual serie televisiva de vacaciones, la temporada llega a su fin, sus 13 semanas de gloria están terminando y nadie por aquí pide bis o episodio doble y cargadito para el cierre.
Es cierto, el invierno tiene sus postales gloriosas y sí, suele ser más soportable que el calor.
Mi papá nos rebate a los que sostenemos esta premisa, resulta que nosotros no sabemos lo que es vivir en un lugar verdaderamente frío, y a continuación nos deleita con sus exquisitas anécdotas de juventud dorada en Iowa.
Yo, por mi parte, creo que hay una diferencia sustancial entre vivir en un lugar verdaderamente frío pero acondicionado para tales temperaturas y vivir en un lugar al que, siguiendo la clasificasión de mi padre, podríamos llamar "pseudofrío" o "no verdaderamente frío", pero acondicionado para el antaño usual clima subtropical.

Más allá de recordar que el cambio climático nos afecta a todos y de mostrar que la tecnología por casa no está al pie del cañón, mediante este sencillo homenaje quise despedir a las inseparables compañeras de las últimas semanas. Las bolitas de naftalina ya las esperan dentro de alguna valija en lo alto del placard. Sea.

viernes 24 de agosto de 2007

Primavera explota


Es un orgullo para mí presentar en sociedad los primeros azahares '07 del naranjo de mi jardín. Un mes antes de lo previsto por el calendario, algunas plantas toman postura y se solidarizan con mi pedido.
Como bien puede observarse, he captado un momento único: las bolitas verdes (cuyo nombre Wikipedia puede informarles) están comenzando una "erupción" de pétalos, de ningún modo me tiembla el pulso, como podría parecer a primera vista.
Vaya un milagro de la naturaleza!

Y así es como cada vez estoy más cerca de caer en la contemplación romántica del mundo de la que tanto me quejo.

Mis queridos lectores, he cruzado la puerta para salir al jardín y estoy a sólo un portón de la calle.
Veremos qué nos depara la lente.

lunes 20 de agosto de 2007

El radiador


Lo confieso, me dejo seducir fácilmente por las líneas y las sombras.
Esta foto tiene sólo ése poder en mí. No responde a ningún estado de ánimo ni implica ninguna historia particular.
Qué decir del radiador en sí. Éste ni cumple su función, está roto. Podría decirles que mi cuarto es un cubito desde principios de julio gracias a eso, pero en realidad se debe a mi exceso de vagancia. Afrontémoslo, a quién no le resulta más cómodo pasar por un kiosko y comprar pañuelitos descartables y una cajita de bayaspirina C una vez cada tanto que llamar a un electricista y clavarse toda una mañana para intentar cortar con el problema de fondo.
A esta altura del invierno, hasta he descubierto trucos insospechados para la conservación del poco calor que me llega (el que robo de la estufa de la planta baja). Por consejos útiles, no duden en consultarme.
Supongo que en breve, cuando una día me levante y la primavera ya esté aquí, será un buen momento para llamar al especialista.
Mientras, sigo disfrutando de sus rectas líneas curvadas.

viernes 17 de agosto de 2007

Vista invernal - Llamado a la solidaridad

Esta es la vista de la copa de un arbolito de mi jardín desde una de mis ventanas. Este es un retrato propio del invierno: deshojado en un fresco día de sol con la gente expectando desde la ventana. De aquí a un tiempo espero subir el mismo espacio pero que a la vista ya no sea lo que es.
Este es un post que espera y clama por la primavera.
Nos gustan (a mí y a Tito) las tardes de sol al aire libre de alguna placita, inhalando ese sutil aroma a hormonas tan propio de la estación.
No desestimamos las tardes de películas al calor de los leños pero exigimos a esas temporadas brevedad y concisión.
Nos manifestamos unánimemente a favor de las temperaturas cálidas que no piden bufanda pero tampoco llaman a la transpiración.
Mediante este medio y ante quien corresponda, dejamos constancia expresa de nuestros deseos.

Tito y yo estamos comenzando a entendernos.

lunes 13 de agosto de 2007

Rejas


Tengo tendencia a borrar los límites entre lo metafórico y lo literal. Suelo perderme en las cavilaciones de lo figurado.

La libre asociación de ideas siempre me pareció un método de lo más motivante a la hora de salir a caminar y aunque siempre tenga el mismo recorrido exterior, los caminos internos rara vez siguen huellas.
Este no es un post depresivo, aunque sí revelador de la opresión en la que a veces me siento embargada. Un poco de incomunicación, un poco de la propia soledad.
Allá la luz, en la sombra yo. Será cuestión abrir la persiana y ponerse a limar!

sábado 11 de agosto de 2007

El mariscal Tito

Compartimos habitación hace cerca de dos años. Le guardo un gran respeto que casi llega al temor. Es el protagonista de la historia que aún no escribí... un levantamiento dentro de mi habitación, comandado por él, claro.
Tito tiene un gran poder de reclutamiento y por eso, porque me da miedo que mis cosas se tornen contra mí, es que prefiero mantenerlo al margen. Su lugar está en el espacio que queda entre el vidrio y la reja. El vidrio, como demuestra el reflejo, suele permanecer cerrado. La luz del sol y el rocío son lo que lo mantienen con vida.
La razón de su revolución está clara, no? alterar el orden de cosas al que lo tiene sometido su par cohabitacional, que vengo siendo yo.

viernes 10 de agosto de 2007

Espejo inaugural

"... este espejo atraviesa todo el campo
de la representación, desentendiéndose
de lo que ahí se pudiera captar, y
restituye la visibilidad a lo que permanece
más allá de toda mirada."

Las palabras y las cosas - Michel Foucault



Muchos se han preguntado si acaso es posible hacer del lenguaje un instrumento que refleje la realidad. Sobrados son los argumentos que tengo para demostrar que esto no es posible y apuesto a que los límites de mi mundo van más allá de los límites de mi lenguaje.
No pretendo reflejar ni representar la realidad, solo quiero jugar un rato con mi cámara y compartir mis perspectivas con quien se acerque. Espero sepan tomarlo como de quien viene...